PROBLEMAS DE APRENDIZAJE

 LOS PROBLEMAS EN EL APRENDIZAJE

Por Citlali García Rodríguez, Master en Psicología.

Frecuentemente escuchamos de niños que tienen dificultades en la escuela, ya sea por cuestiones de bajo rendimiento académico o por cuestiones de conducta.  Éstos niños se enfrentan todos los días a regaños, comentarios negativos y batallas constantes con los maestros o padres de familia.  Si bien las razones por lo que esto sucede pueden ser variadas, en muchas ocasiones una mala conducta y un rendimiento escolar pobre, pueden estar ligados a dificultades para comprender o percibir correctamente lo que se pretende que el niño aprenda.  Existen infinidad de casos en los cuáles un niño “desobediente”, “inquieto” o  “ingobernable” en realidad tiene un problema de aprendizaje o para ser más exactos con la terminología un “Trastorno específico del aprendizaje”.

En el mejor de los casos, se hace una evaluación profunda a nivel pedagógico y se detecta con prontitud y eficacia el trastorno, pero muchas veces eso no sucede, por lo que el niño pasa de un grado escolar a otro con la lucha constante contra sí mismo y contra el sistema de enseñanza que no le beneficia en lo más mínimo.   Un trastorno específico del aprendizaje implica que al niño se le dificulte la lectura, la escritura o las matemáticas, en algunas ocasiones todo lo anterior al mismo tiempo, por lo que no podrá dominar las habilidades requeridas en lo académico de acuerdo a su edad cronológica.  Lo que significa, que no podrá aprender con la misma facilidad que otros niños y por lo tanto sus calificaciones serán malas.  Se dice que estos trastornos pueden manifestarse en primera instancia como dificultades en el lenguaje aunado a algunas dificultades en los procesos mentales como atención, percepción o memoria y posteriormente se verá todo eso reflejado en los aprendizajes académicos, que no serán los esperados (Fiuza y Fernández, 2014).

¿NIÑOS ESPECIALES?

Estos niños contrario a lo que se pensaba con anterioridad, generalmente tienen un nivel normal o a veces superior de inteligencia, por lo que estos trastornos no se relacionan con la discapacidad intelectual, simplemente el proceso de desarrollo neurológico es diferente. Los trastornos específicos del aprendizaje (TA) son crónicos, es decir, persisten a lo largo de la vida y es importante saber diferenciarlos de las dificultades que presentan algunos niños al inicio del aprendizaje escolar debido a la adaptación y que además, son transitorias (Sans, 2017). Otra característica que presentan estos trastornos es que, si bien hay criterios diagnósticos para identificarlos, generalmente presentan sintomatología heterogénea, lo que quiere decir que todos los niños que presentan estas condiciones pueden tener características diversas entre ellos (Llanos, 2006). Además, las características que presenta el niño pueden variar de acuerdo a su edad cronológica, por lo que el apoyo también tiene que ser específico y subjetivo.

LA IMPORTANCIA DE UN DIAGNÓSTICO CORRECTO.

Si bien no se conoce exactamente que es lo que ocasiona un trastorno del aprendizaje, se presume que existen diferentes factores que pueden generarlos, como factores neurológicos o cognitivos. Los trastornos específicos del aprendizaje pueden estar relacionados con las dificultades en la lectura, se le conoce entonces como  dislexia; con dificultades de procesamiento numérico y cálculo, llamado discalculia o dificultades con la expresión escrita, llamado entonces disgrafía o disortografía si no se ve afectado su trazo. El diagnóstico correcto de estos trastornos depende del proceso de evaluación y del amplio conocimiento de éstos de parte de pedagógos o psicólogos educativos. Cuando el diagnóstico se ha establecido se requiere del apoyo de docentes para lograr una adecuada adaptación escolar y adecuación curricular, intervención psicopedagógica para la reeducación en el niño  e implementar las estrategias adecuadas para ayudarlo y por supuesto, el apoyo de los padres que es fundamental en este proceso que traerá grandes beneficios al niño a mediano y largo plazo.  Muchos niños no han sido diagnosticados todavía y sus dificultades no van a desaparecer por arte de magia, si no se identifica el problema seguramente seguirá avanzando con bajo rendimiento escolar y una autoestima afectada como consecuencia y, en el peor de los casos, desertará en algún punto de su vida académica por no ser considerado bueno para la escuela y no poder superar los obstáculos a los que se enfrenta continuamente. 

SI QUIERES APRENDER MÁS INSCRÍBETE AL CURSO DE PROBLEMAS EN EL APRENDIZAJE, QUE SE IMPARTIRÁ A TRAVÉS DE PROJECTA MÉXICO EN TUXTLA GUTIÉRREZ ESTE 8 DE FEBRERO DEL 2019.

Bibliografía:
*Fiuza, M. & Fernández, M. (2014). Dificultades de aprendizaje y trastornos del desarrollo. Manual didáctico. Madrid. Ediciones Pirámide.
*Llanos, S. (2006). Dificultades de aprendizaje. Recuperado de http://www.cesip.org.pe/sites/default/files/27dificultades_de_aprendizaje.pdfSans, A., Boix, C., Colomé, R., López-sala, A., & Sanguinetti, A. (2017). Trastornos del aprendizaje. Pediatría integral, XXI(1), 23–31. Recuperado de https://www.adolescenciasema.org/ficheros/PEDIATRIA%20INTEGRAL/Trastornos%20del%20Aprendizaje.pdf