MODA DE SEGUNDA MANO Y SU MILLONARIO MERCADO

Estamos cumpliendo un año que inicio la pandemia de la COVID-19 en México. Este suceso impulsó considerablemente las compras en línea, afectó la economía local, impulso el cuidado extremo de la higiene personal y posicionó el mercado de segunda mano.

Se calcula que en México hubo un incremento del 80 % en consumidores de productos de segunda mano en comparación con el año anterior. Los principales consumidores son personas jóvenes (preferentemente los nacidos entre 1994 y 2010), personas comprometidas con el medio ambiente y/o personas con ingresos bajos.

La primera es el auge de la “fastfashion”, la ropa de colección (interminable) que lanza tiendas como Zara, H&M, C&A, Mango, Forever 21 y todas esas tiendas que a su ropa después de un mes le salen agujeros a la tela y te obligan a usarla como tu nueva pijama o tu “outfit” para hacer el aseo.

¿Que provoca este consumo? Existen muchas variantes, pero vamos a centrarnos en tres:

Las “fastfashion” no se trata de vender prendas, se trata de vender, solo vender. Por eso cada vez que te echas una vuelta a la plaza comercial y entras a cualquiera de estas tiendas ves colecciones de ropa nueva cada 20 días.

La segunda variante del incremento en el consumo de la ropa de segunda mano es el cuidado al medio ambiente.

Según datos de Greenpeace, la industria textil es la segunda más contaminante del mundo después de la petrolera. Tan solo del año 2000 al 2016 la producción de ropa se duplicó en todo el mundo rebasando las más de 100 mil millones de prendas creadas, provocando que gran cantidad de esta ropa termine en la basura y tan solo el 1 % sea revendida en el mercado global de la segunda mano.

Para que te des una idea de estas cifras, en Estados Unidos cada persona desecha 36 kilos de ropa al año, convirtiéndolo en el principal proveedor de ropa de segunda mano del mundo.

Esta ropa llega principalmente a Canadá, Guatemala, Chile y México, recibiendo alrededor de 40 millones de dólares en ropa usada por país de manera anual.

Y la tercera variante es la economía.

Una prenda de segunda mano puede ser hasta 75% más barata y para muchos consumidores puede resultar la forma más fácil de adquirir un producto de marca, de diseñador o fuera de temporada.

SEGUNDA MANO, UN GRAN NEGOCIO.

Si has pensado en comenzar un negocio de segunda mano, tienes grandes posibilidades de que te vaya bien y por eso quiero dejarte algunas recomendaciones para impulsar tu idea:

1.- Piensa en comercializar en redes sociales, principalmente en Instagram (IG), esta red social es la predilecta de los compradores para buscar y ver productos físicos, no te olvides de tomar  buenas fotos y dejar una descripción clara del producto.

2.- Facebook, puedes usar esta plataforma para vender a través de lives y usarla para posicionarte como vendedor(a), de tu marca o de tu local.

3.- Especialízate en algo, no vendas de todo y nada. Vuélvete especialista en ropa o productos que te ayuden a distinguirte entre los demás ya sea por la calidad, el precio, marcas etc.

4.- Aprende del negocio, muchas veces nos quedamos con la idea de que el producto con el que iniciamos es lo único que podemos vender, sucede también que no conseguimos más proveedores y algo que suena como una buena idea se queda solo en eso, porque no sabemos ejecutarla o hacerla crecer.

5.- Aprende marketing digital, hoy en día no es necesario que tengas un local comercial o pagues por anuncios en la radio; internet te brinda todas las herramientas para que las personas te encuentren, para vender y para enviar tus productos. Es necesario aprender herramientas que te ayuden a crecer y recuperar tu inversión de manera rápida.

La ropa de segunda mano es un gran negocio, por lo tanto necesita tiempo y dedicación. Se constante, quien quita y te vuelves rico.

Si deseas que te asesore con un ecommerce o una campaña para tus productos sígueme en Instagram https://www.instagram.com/luisnagera/